Por la destrucción de lo que
nos convierte en esclavos.
Anoche casi muero, hoy a ella la atacaron. Nuestras vidas se han entrelazado por un misterioso hilo que vive contraelpoder y que muere bajo el poder.
Papá, mamá: vuestra sociedad está muerta.
Papá, mamá: no os queremos.
Papá, mamá: iros a la puta mierda y dejadnos de una vez en paz!!
Podéis encerrarnos, secuestrarnos o violarnos a diario, mas ya no sois de nuestra partida. Os habéis quedado atrás. La letra que hoy suscribe no puede ser entendida, sino como enajenación y de tal manera operan vuestros mercenarios. Nosotras también pagamos a los txakurras y a los psiquis, somos atacados por nuestros propios mercenarios.
Apostasía al Estado, desobediencia a las fuerzas del poder. Insumisión fiscal.
Papá, mamá: tengo miedo!! Miedo de vosotros.
Papá, mamá: mi habitación ya no es azul, sino acolchada y vigilada.
Papá, mamá: yo ya elegí. Soy locura contraelpoder.
Soy parte de una sociedad que se os viene encima y que os demacrará. Ya no entendéis nada, sólo habláis la lengua del terror y así nos va.
No sabemos como va a ser, sabemos sólo que será. Queremos duro y por eso tiramos duro contra los barrotes. Quisiera poder explicar mi amor con palabras sencillas, mi amor es preso. Quisiera poder liberar a mi amor de los grilletes: os ataco.
Nos habéis abocado a la clandestinidad, habéis ubicado nuestra pasión en una región sin región. Así será, todo es más que nada y nada ya lo hemos vivido. Ahora queremos querer sin secuestrar, queremos vivir sin malvivir, queremos amarnos en la solidaridad que nos da nuestra condición de exiliados de una sociedad que nos cataloga como enfermos. Caminamos hacia el placer sin importarnos el batacazo que nos preparáis, sin mirar vuestras cadenas más que como símbolo de vuestra enfermedad mental.
¿Quienes son los locos aquí?
Para vosotros nosotros, más vuestra oscura realidad os revela esquizofrénicos. Es un pena, eso no se cura. Cuando os pudráis en los talegos, empezaremos a hablar. Cuando nuestro discurso no sea ilegal, iremos al psiqui a veros llorar.
Papá, mamá: ahora os toca a vosotros.
Papá, mamá: estáis enfermos.
Papá, mamá: no os vamos a sacar.
En el proceso que nos habita no quedó sitio para el terror. No hay perdón para lo que nos habéis hecho, no hay redención. Presos a la calle, y psiquiatras al talego.
Somos nómadas, somos mutantes y somos muchos, muchos más de los que el Haloperidol pueda exterminar.
Papá, mamá: adiós.
A medida que la necesidad es soñada socialmente el sueño se hace necesario.
El espectáculo es la pesadilla de la sociedad moderna encadenada que no expresa finalmente más que su deseo de dormir.
El espectáculo es el guardián de este sueño.